Reparación de la caldera o sustitución Reus Tarragona Salou Cambrils

Reparar la caldera o sustituirla es una duda que se nos puede pasar por la cabeza en un momento de avería de nuestro equipo.

Cada una de estas dos opciones tiene ventajas o desventajas teniendo en cuenta el estado de la caldera en cuestión.

Nosotros, desde https://tecnicotarragona.com/  tenemos la opinión de que siempre es mejor reparar que sustituir.

Debemos tener en cuenta el sobrecoste de cambiar una caldera antes que arreglarla, la mayor parte de las veces, siempre compensará más económicamente arreglar la posible avería y sustituirla solo cuando es totalmente necesario.

Hay diversos factores que deberíamos reflexionar al sustituir la caldera de nuestro hogar.

Tipo de caldera

Si pensamos en sustituir nuestro equipo deberemos, saber qué tipo de caldera tenemos actualmente.  Tanto si la caldera que poseemos es de gasoil o de gas nos encontraremos con dos tipos diferenciados.

Las calderas atmosféricas son calderas antiguas que toman el aire de la estancia para realizar la combustión. Actualmente no está permitida la instalación de este tipo de calderas por su peligrosidad. A día de hoy es raro que tengas una caldera de este tipo ya que fueron prohibidas en el año 2010.

Si aún posees este tipo de caldera a pesar de que la estancia donde la tienes sea aceptable te encontrarás seguramente con la opción de sustituirla.

Las calderas estancas tienen un tubo de salida de gases concéntrico. Este tubo permite aspirar el aire del exterior y expulsar el humo mediante el mismo tubo.

Esto hace que la caldera sea mucho más segura y, por tanto, que se pueda instalar en cualquier espacio. En este tipo de calderas, no afecta las condiciones climatológicas para su funcionamiento.

Dentro de las calderas estancas, podemos dividirlas en calderas simples y calderas mixtas.

Las calderas simples solo alimentan un circuito para calefacción, aunque puede montarse un sistema anexo para la producción de agua caliente.

Las calderas mixtas, por otra parte, ya vienen preparadas para funcionar con los dos circuitos, la calefacción y el agua caliente sanitaria.

En cuanto a la producción de agua caliente, podemos encontrarnos con más tipos de calderas.

Las calderas con microacumulación disponen de un pequeño depósito de agua donde mantienen siempre el agua caliente. La ventaja de esta caldera es que no es necesario esperar unos segundos hasta que empieza a salir agua caliente en el baño o ducha.

Las calderas con acumulación tienen también un depósito de agua. Este depósito es mucho más grande, de unos 40 o 60 litros, por lo que son calderas ideales para casas grandes donde la necesidad de agua caliente es abundante. Por ejemplo, si cuentas con varios cuartos de baño que se utilizan normalmente al mismo tiempo, este tipo de calderas son las adecuadas.

Las calderas de baja emisión de NOx son calderas que reducen la formación de nitrógeno en el proceso de combustión. Estas calderas refrigeran el quemador, produciendo menores temperaturas. Por lo tanto, son calderas que contaminan mucho menos al medio ambiente.

Las calderas de condensación son otro tipo de calderas, en ellas el calor del vapor del agua condensado se aprovecha por la caldera.

Este tipo de calderas también reducen la emisión de nitrógeno a la atmosfera, por lo que su uso se recomienda y se alienta desde las instituciones.

Es posible, no obstante, que solo estés interesado en sustituir el calentador, para eso sería bueno que conozcas los dos tipos de calentadores que existen.

Los calentadores atmosféricos son los más antiguos, toman el aire de la habitación para realizar su función y nuevamente está prohibida su instalación actualmente en baños o dormitorios.

Los calentadores estancos tienen un tubo de salida de gases concéntrico, de esta manera expulsan fácilmente el humo por esa salida mientras toman aire del exterior. Son calentadores mucho más seguros y se pueden instalar en cualquier estancia de la casa.

¿Qué marca la ley?

Otro factor importante al pensar en la sustitución de una caldera es lo que marca la ley al hacer la instalación.

Actualmente, en España, puedes instalar calderas estancas siempre y cuando tengas obligatoriamente salida directa a la cubierta.

Si tienes una casa unifamiliar, debes tener salida directa a la cubierta o a la fachada.

Solamente las calderas de bajo NOx o de condensación pueden evacuar por la fachada.

Si es una primera instalación, debes presentar un impreso, al igual si la instalación primera fue antes del año 2008.

En estos casos, la empresa instaladora te asesora sobre ello y el certificado te los suele expedir el técnico instalador.

Decidir sobre la sustitución

Al pensar en el reemplazo, deberíamos pensar igualmente en nuestra satisfacción o no con el sistema que tenemos en el momento, el grado de dificultad de actualización, es decir, todas las partes que deben ser sustituidas en la instalación, costes de certificados, costes propios de la caldera y su instalación, etc.

Un sistema igual al anterior sería siempre lo ideal si aún asi es necesaria la sustitución, aunque, como ves, todos los costes y la complejidad se dispara al pensar en una eventual sustitución y no en una más sencilla reparación.

Desde https://tecnicotarragona.com/   recomendamos que trates de consensuar tu decisión hablando con un técnico instalador.

Ellos te darán un presupuesto personalizado en función de tu hogar, instalación anterior y demás factores, además de aconsejarte personalmente y pensando en tus condiciones.

Posibles contratiempos

Pensando en todo lo expuesto en el artículo podemos, fácilmente pensar en que es una inconsciencia sustituir una caldera si no estamos total y completamente seguros de que es la opción adecuada y no existe otra opción.

Sustituir una caldera puede resultar en posibles contratiempos. Pueden originarse problemas con la condensación, la salida de humos o las conexiones hidráulicas, entre otras cosas.

Además, el tiempo de espera para una caldera nueva puede, en algún caso, demorarse más de la cuenta con los problemas logísticos que nos pueden acarrear.

Como ves, existen muchas razones para nuestra filosofía de trabajo que nos lleva a pensar en arreglar antes que sustituir una caldera en cualquier situación y únicamente afrontar una sustitución cuando no exista otra opción.

Esperamos, que te haya servido el artículo!