Las 10 averías más comunes de las calderas de gasoil

Una avería en nuestra caldera puede causar un pequeño caos en casa.

Ser previsor y comprender cuales puedes ser los problemas más comunes nos pueden ayudar a anticiparnos a esos problemas y tener lista una mejor solución.

En este artículo vamos a hablarte de las 10 averías más comunes que se producen en las calderas de gasoil.

Por supuesto, llevar un mantenimiento adecuado hará mínimos esos riesgos de avería.

En https://tecnicotarragona.com/ estamos preparados para ayudarte en cualquier eventualidad surgida en tu caldera de gasoil.

  • Sin calor ni agua caliente.

Este problema puede deberse a bolsas de aire rotas o fallos en las válvulas motorizadas.

Asegúrate de tener suministro, muchas veces, la solución sencilla es la más probable.

  • Piloto de luz encendido.

Puede deberse a un termostato roto. Conocer bien la caldera es imprescindible para entender qué está pasando.

Normalmente, un piloto rojo nos indica que la caldera se ha bloqueado, estas situaciones están diseñadas por un dispositivo de seguridad.

Se debería comprobar la salida de humos, si existen goteos de algún tipo y comprobar el termostato.

Si tienes dudas, lo mejor que puedes hacer es llamar a un técnico especializado, el te hará la evaluación correcta del problema en tu caldera.

  • Congelación de las tuberías de condensado.

Durante una época de intenso frio, puede darse el caso de terminar congelándose las tuberías.

Esto puede dar lugar a un bloqueo, esto hace que el condensado “retroceda” y provoque el apagado de la caldera.

Si detectas cualquier goteo debes ponerle solución, si se producen temperaturas muy frías el resultado será la congelación de esa agua que está cayendo.

También existen cintas térmicas y aislantes que conviene instalar en las tuberías para evitar la congelación de las tuberías.

Si observas una tubería rota, llama a un fontanero que ponga solución.

Si vives en una zona muy fría, incluso puedes prevenir este problema forrando las tuberías con coquilla.

  • Calcificación.

Existen zonas donde el agua es más “dura”, esta clasificación de dureza del agua se basa en el grado de cal que puede generar.

Existen muchos factores que pueden desembocar en la calcificación de tu equipo. Esto puede generar averías que son fácilmente evitables si llevamos un mantenimiento adecuado de nuestra caldera.

  • Pérdida de presión.

Una fuga de agua en el sistema es el motivo principal por el que nos podemos encontrar una pérdida de presión en nuestra caldera.

Si no ves ninguna fuga el problema puede deberse a una llave de paso antigua en mal estado o incluso a que la fuga se produzca en un lugar no visible.

Observa también si aparecen señales de humedad en paredes o en el suelo.

En estos casos, siempre lo mejor es consultar con un profesional y tratar de evaluar todo el sistema en busca del fallo del equipo, puede tratarse de algo con fácil solución hasta algo que sea realmente grave, sobre todo si no se busca con celeridad la causa de la pérdida de presión.

  • La caldera se apaga.

Esto puede deberse a obstrucciones en las tuberías, ya sea por cal o por congelamiento.

De nuevo, deberás revisar la presión del agua y consultar con un profesional que evalúe correctamente tu problema.

También es posible que sea un mecanismo de seguridad de la caldera y que tenga algún elemento que no funcione correctamente.

Este tipo de problemas son sencillos de detectar si se sigue un mantenimiento correcto de la caldera. Contratar un servicio de mantenimiento te puede ayudar a evitar y a resolver fácilmente estas averías.

También hay que decir que algunas calderas funcionan de tal forma que están programadas para apagarse una vez han realizado su función.

Leer en profundidad manuales de instrucciones de nuestro equipo una vez adquiridos puede evitarnos más de un susto.

  • Problemas con el termostato.

Cuanto más antiguo es el termostato, es más probable que este sea menos preciso.

Si el termostato no funciona bien es posible que malinterprete las configuraciones de temperatura.

Debido a un problema aquí puede que apague y encienda la calefacción por sí mismo.

El termostato es un elemento que puede cambiarse fácilmente, incluso hay muchos programables actualmente desde el móvil.

En cualquier caso, la avería siempre te la debe de evaluar un profesional, ya que el problema puede estar aún en la caldera y no en el termostato.

  • Fugas y goteos.

En estos casos encontrar la fuga es indispensable para detectar el problema.

Podemos notar perdida de presión y que ésta pérdida de presión se deba a una fuga. También podemos encontrarnos con que nuestra caldera se apague sin razón aparente. Una de las causes de ese apagón puede ser una fuga en alguna parte o un goteo en alguna de las tuberías.

Como siempre, detectar cuanto antes donde está exactamente el problema hará que la avería sea algo mínimo. Por el contrario, esperar puede agravar la avería considerablemente.

Volvemos a insistir en la importancia de un buen mantenimiento para evitar y subsanar correctamente esta posible avería.

  • Ruidos extraños.

El aire en el sistema es una causa común de ruidos extraños, esto puede hacer que tu sistema de calefacción central emita algunos ruidos extraños.

Si escuchas golpes, silbidos o gorgoteos puede deberse a que tu caldera no funciona como debería.

Purgar las tuberías es un procedimiento sencillo que puede hacer cualquier persona.

Debes, eso sí, ser capaz de identificar como son los ruidos, a veces, puede llegar a ser simplemente un tornillo suelto que suena por las vibraciones del aparato.

  • Los radiadores no se calientan.

Puedes encontrar que tu radiador está caliente en la parte inferior, pero no en la parte superior, esto puede deberse a que hay aire dentro del radiador.

Esto se puede reparar al purgar el radiador. Es posible que necesites una descarga de energía para limpiar las tuberías.

En https://tecnicotarragona.com/ estamos preparados para ayudarte con cualquier contingencia y cualquier duda que tengas acerca de tu caldera de gasoil en la provincia de Tarragona.