Cómo usar de forma responsable el aire acondicionado

En momentos de calor en España, la venta de aparatos de aire acondicionado y de ventiladores se dispara.

Este uso hace que suba de manera inmisericorde la factura mensual. Un uso responsable por tanto, puede hacernos ahorrar mucho dinero.

Está comprobado que solo menos del 10% de los hogares en España mantienen su hogar dentro de una temperatura adecuada durante los meses de verano.

En este artículo vamos a hablar de varias claves que pueden hacer mejorar el uso de tu aire acondicionado.

 

 

  • Aprovecha las horas más frías del día para bajar la temperatura de la casa.

 

Puedes hacerlo ventilando la casa por la noche o en las primeras horas de la mañana.

 

  • Siempre que sea posible es recomendable utilizar ventiladores. Estos aparatos refrescarán la casa utilizando menos energía para ello. También es útil en este sentido mantener la
  • casa con las persianas bajadas, a salvo de la iluminación directa del sol.

 

  • Utilizar electrodomésticos eficientes energéticamente siempre será positivo. A la larga, estos aparatos resultan mucho más rentables. Si adquieres un aparato calificado como A+++ puedes llegar a ahorrar hasta un 60% de energía.

 

  • Revisa la potencia que tiene contratada. Se sabe que aproximadamente un 60% de los hogares en España tienen contratada una potencia por encima de la que necesitan.

 

Obviamente, esto incide directamente en el gasto en tu factura.

 

  • Adáptate a la temperatura. Lo ideal es tener el aire acondicionado puesto a 24ºC o 26ºC.

 

Cada grado que disminuye en cuanto a la temperatura, consumirás entre un 5 y un 8% más de energía.

 

  • Aleja el aparato de aire acondicionado de las zonas donde le dé directamente el sol. El calor perjudica el funcionamiento, haciendo que deba forzarse más. Si trabaja más, por esa regla de tres, aumenta el consumo y por tanto, aumenta la factura.
  • Antes de que llegue el verano y con él la época de calor, realiza un mantenimiento de tu equipo de aire acondicionado y limpia los filtros.

 

Si haces esto, tu aparato consumirá menos y tendrá más tiempo de vida útil. Además, si tu aparato tiene la posibilidad de instalar el modo Eco, hazlo sin duda, ya que esto ayudará que ahorres hasta un 30% en el consumo.

 

  • Evita conectar el aire acondicionado por las noches. Esto no es aconsejable ni para nuestra salud ni para nuestros bolsillos. En su lugar, ventila la habitación aprovechando el fresco de la noche. Provoca corriente abriendo completamente las ventanas.
  • Enfriar en exceso la temperatura es perjudicial para la salud. La mayor parte de los resfriados en relación con el uso del aire acondicionado se deben a que se bajan demasiado las temperaturas.

Esto puede deberse también a un diseño defectuoso en el sistema de distribución del aire. La temperatura de salida del aire debe estar entre 10ºC y 15º C.

 

Los deflectores de la rejilla deben orientarse de tal forma que el aire se difunda por toda la habitación y no directamente sobre los ocupantes de la misma.

 

  • Evita los cambios bruscos de temperatura. Pasar por diferencias de temperatura entre 10ºC y 12ºC son perjudiciales para la salud. En cambio, una diferencia de unos 5ºC puede resultarnos agradable.
  • Al encender el equipo, no ajustes la temperatura a la temperatura deseada, este no enfriará más rápido y hacer esto supone un gasto energético innecesario.

 

Si vas bajando progresivamente la temperatura en el termostato una vez enciendes el aire acondicionado, podrás ahorrar un porcentaje de energía.

  • Limpia los filtros del aire acondicionado al menos dos veces al año. Un filtro sucio reduce considerablemente el rendimiento del sistema. Puede llegar a aumentar el gasto hasta un 10ºC.
  • Revisa los conductos de ventilación. Verifica que las entradas y salidas del aire acondicionado no están siendo obstruidas.

Las rejillas deben mantenerse limpias y libres de suciedad, polvo y objetos extraños.

 

 

  • Evita en la medida de lo posible abrir puertas y ventanas del espacio que estás climatizando.

Sube la temperatura del termostato si tienes sensación de frio. Si notas que no funciona correctamente debes avisar a un técnico cualificado para que lo mire y evalué dónde está el problema.

 

  • Coloca plantas frente a ventanas y puertas, el efecto de evaporación de las plantas vivas ayuda a refrescar el ambiente.
  • Si vives en una casa con jardín, planta un árbol de forma que la casa reciba sombra en verano.
  • Desconecta tu aparato si no vas a estar en casa durante un periodo largo. Algunos aparatos tienen un sistema de “stand-by” o espera. Estos aparatos se apagan automáticamente cuando detectan que no hay personas en la estancia.

Si no lo tienes, simplemente desconéctalo cuando vayas a pasar un tiempo fuera de casa.

  • Pinta las superficies externas con colores claros, estos pueden reducir hasta en un 75% la entrada de calor. Puedes usar pinturas especiales con componentes cerámicos. De esta forma reduces también la entrada de radiación solar.

Por último, recuerda que el uso del aire acondicionado no debe tratarse únicamente durante el verano, sino que en cualquier época del año lo puedes usar o tener la necesidad de hacerlo.

Ni que decir tiene que es recomendable que tu equipo pase por un correcto mantenimiento y que consultes con un profesional cualquier circunstancia extraña que notes en tu sistema.

Y en cuanto a la instalación, es igualmente importante que este paso lo haga un técnico cualificado.

 

Ten en cuenta que según la ley solo debe poder hacer la instalación de equipos de aire acondicionado un técnico con certificado oficial que le autorice la manipulación de estos equipos y que además, trabaje para la empresa instaladora.

 

A la hora de comprar un equipo de aire acondicionado, es importante tener en cuenta la capacidad que vamos a necesitar. Saber cuántas habitaciones debemos refrigerar y el espacio de estas.

 

Esperamos que estos consejos te sirvan y que ahorres durante el año en tu consumo de aire acondicionado a partir de ahora.

Nos vemos pronto!

 

Tel:977771036